Síntomas del maltrato infantil
Cambio repentino en el comportamiento o rendimiento en la escuela.
Estado de alerta, en espera de que algo malo suceda.
Mal comportamiento.
Salir de casa temprano, llegar a casa tarde y no querer ir a casa.
Temor cuando se le acerca un adulto.
Si tu hijo se muestra ansioso, preocupado, distraído o muy nervioso, es una señal de que algo malo le ocurrió. El niño se mostrará retraído y en otros momentos agresivo.
Es posible que regresiones con ciertas conductas:chuparse el dedo, orinarse en la cama,tener miedo de las personas desconocidas, pueden ser algunas de sus actitudes.
Se atemoriza ante la idea de ir a la escuela o al campamento y se niega a pasar tiempos con la niñera o el familiar a su cargo.
Tiene heridas o moretones recurrentes e inexplicables.
La inapetencia o ansias por comer se originan por la ansiedad o temor de ser maltratado nuevamente.
Los niños que son maltratos o abusados sexualmente suelen tener dificultades en los estudios y manifestar un lenguaje grosero o indignante en temas de índole sexual.
Si detectas algunos de estos signos de abuso en tu hijo(a) conversa con él, pide la ayuda de un especialista; y si lo crees necesario avisa a las autoridades de tu localidad sobre la situación.
Consecuencias del maltrato
Este puede tener consecuencias a largo plazo ya que genera estrés y se asocia a trastornos del desarrollo cerebral temprano. Los casos extremos de estrés pueden alterar el desarrollo de los sistemas nervioso e inmunitario. En consecuencia, los adultos que han sufrido maltrato en la infancia corren mayor riesgo de sufrir problemas conductibles, físicos y mentales, como depresión, obesidad, comportamientos sexuales de alto riesgo, embarazos no deseados, se vuelven adictos a sustancias como alcohol, tabaco o drogas.
El maltrato puede contribuir a las enfermedades del corazón, al cáncer, al suicidio y a las infecciones de transmisión sexual.
Más allá de sus consecuencias sanitarias y sociales, el maltrato infantil tiene un impacto económico que abarca los costos de la capitalización, de los tratamientos por motivos de salud mental, de los servicios sociales para la infancia y los costos sanitarios a largo plazo.
Las consecuencias más frecuentes que podemos encontrar son:
- Aislamiento social.
- Agresividad.
- Consumo de alcohol abusivo, dependencia.
- Desórdenes de la conducta alimentaria.
- Ansiedad.
- Problemas de aprendizaje.
- Disminución de la atención.
- Baja autoestima.
- Disminución en la capacidad de concentración.
- Cambios de conducta.
- Conductas alteradas.
- Conductas destructivas.
- Conductas delictivas.
- Depresión.
- Desobediencia.
- Problemas con las drogas.
- Desajustes emocionales.
- Escolarización: bajo rendimiento, bajas expectativas escolares, absentismo.
- Estrés postraumático.
- Hiperactividad.
- Hostilidad, agresividad.
- Cambios de humor bruscos.
- Impulsividad.
- Miedo a la relación con las personas.
- Socialización (problemas de relación con iguales, de apego, de amistad, de cariño, de.
- Alteraciones del sueño.
- Sexualidad: conductas sexuales anormales, conductas sexuales agresivas.
- Suicidio , autolesiones.
NO AL MALTRATO INFANTIL



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